jueves, 3 de julio de 2014

ACTIVIDAD 2. Borrador 2

A la hora de adaptar el cuento de “La princesa y los 7 bandoleros” a niños de 3-4 años, he tenido en cuenta las indicaciones que Francisco Cubellls da en su artículo “Evolución de los intereses del niño en relación con la literatura”. En él explica que los temas favoritos de los niños de 2 a 6 años son “temas (personas, cosas y lugares) del entorno socio-familiar en que viven (familia, ciudad, pueblo, campo, escuela, coche, gato…)”. Por eso, en vez de hablar de bandoleros que puede ser un término que los niños/as no hayan escuchado antes voy a cambiarlo por otros personajes. Y, por tanto, puesto que los pequeños/as a esa edad no entenderían tampoco la razón por la que todo el cuento se desarrolla en Sierra Morena y de ahí también los nombres andaluces de los personajes, eso también lo voy a adaptar.
En concreto, como los niños de entre 2 y 4 años se interesan sobre todo por “los cuentos de animales” y “los cuentos maravillosos sencillos y reiterativos”, como explica la profesora Irune Labajo, vamos a transformar a la Princesa Rocío en la Princesa Leonina, la hija del Rey León y vamos a simplificar las tramas.
Y en el lenguaje vamos a añadir recursos de motivación como los que propone Francisco Cubells del tipo “Onomatopeyas, simulaciones de ruidos, ritmo, rima, sorpresa, jitanjáfora y… cuantos recursos creen musicalidad y ritmo”, a la vez que haremos “asociaciones de la palabra o sonido con el movimiento, para facilitar la participación activa del niño”. Y todo ello teniendo en cuenta, como dice este mismo autor, que es conveniente usar un “Lenguaje simple y recursos estilísticos sencillos y asequibles”. Así que el cuento se llamará:

“La Princesa Leonina y la manada de tigres”
Cuentan que cuentan que me contaron que hace más de mil años había en la selva un Rey León (augggg), era el que mejor rugía de la manada y a la vez era muy muy bueno. Hacía años que el Rey León había perdido a su mujer y empezó a buscar una esposa porque su hija la Princesa Leonina no tenía mamá y él se sentía sólo. Después de organizar varias fiestas en la selva para conocer a todas las leonas de la manada, se terminó casando con la Leona Madrastra. El Rey era tan bueno que no se daba cuenta que esta leona le estaba engañando y aunque con él parecía buena, cuando él no miraba se portaba mal con Leonina, no jugaba con ella, le daba mal de comer, no le ayudaba a vestirse... Pero eso no es lo peor. ¿Puede haber algo peor?
Pues sí. Cuando la Princesa Leonina empezó a hacerse más mayor, la Madrastra vio que cada vez se estaba haciendo mas y mas guapa y eso a ella no le gustaba porque quería ser la Leona más guapa de la selva. Así que llamó a un león Soldado y le dijo que tirase a Leonina a una catarata enorme por la que caían litros y litros de agua (se pueden hacer gestos con las manos y rugido de agua). Pero al león soldado le dio mucha pena pensar que Leonina se podida hacer daño y en vez de eso acompañó a Leonina lejos del Castillo donde vivía con el Rey león y le aconsejó que lo mejor que podía hacer era esconderse, porque la Madrastra quería hacerle mucho daño. El Soldado, por su parte, tiró unas ropas al agua para que todo el mundo pensase que Leonina se había ahogado, ya que toda la manada sabía que la Princesa todavía no había aprendido a nadar.
El caso es que Leonina se quedó triste y sola en mitad de la selva muy lejos del castillo del Rey León. Era casi de noche y de pronto pensó que tenía que buscar un sitio donde dormir. Vio un pájaro (piopiopio) volando, que al verla tan perdida le ofreció dormir en su nido, pero al llegar al nido, ¿qué pasó? Pues que  se dieron cuenta que era demasiado pequeño para ella.
Así que el pájaro le propuso que buscara a los conejos para ver si ellos le ayudaban. Pero, claro, al ver que las madrigueras estaban escondidas en la tierra, a Leonina le dio miedo y se fue. Iba pensando que debía buscar animales de su tamaño que lo mismo podían vivir en sitios parecidos a su castillo, cuando, de pronto, oyó un ruido entre los árboles.
(fufufufuf) Al principio, pensó que era el viento entre las ramas, pero según avanzaba le pareció volver a escuchar algo (crascras). Leonina muerta de miedo grito: ¿hay alguien allí? Y, de pronto, de las ramas salieron una manada de tigres y un león muy guapo. Leonina se echó a llorar del miedo. (uahuahuah) Y sus lágrimas conmovieron a los tigres y el león y le preguntaron qué le pasaba. Para que no supieran quién era por si acababan diciéndoselo a su padre, se inventó sobre la marcha que desde pequeña un día se perdió en la selva y siempre había vivido sola. Desde entonces se convirtió en una Leona que intentaba hacerse siempre la fuerte para hacer creer a sus nuevos compañeros que ella lo sabía hacer todo sola, cuando en realidad en el Castillo del Rey León siempre le habían ayudado a hacerlo todo, vestirse, buscar la comida, hacer fuego para calentarse. Al principio era muy graciosa porque intentaba imitar todo lo que hacían los demás, hasta el punto de que la llamaban Leoleo, pero cuando pasaron los días y aprendió a valerse por sí misma se ganó la confianza de sus compañeros de la manada.  
Y, de hecho una noche que no se podía dormir vio a lo lejos a Leoncio, que así se llamaba el apuesto león que habían adoptado los tigres. Al acercarse, le vio tan triste que intentó animarle preguntándole qué hacía un chico león como él en una manada de tigres como esa. Leonina, o LeoLeo para sus nuevos amigos, se quedó atónita cuando él le explicó que se había quedado solo porque la nueva mujer del Rey León  había encerrado en el castillo de palacio a sus padres leones para quedarse con todas sus propiedades. Le vio tan triste que…¡uy!... al ir a consolarle a Leonina se le escapó que ella también conocía a esa leona tan mala y acabó confesándole quién era. Como él seguía igual de triste, Leonina pensó que había llegado el momento de ayudar a su amigo. A la mañana siguiente, reunió a la manada y les pidió que entre todos idearan un plan de acercase al Rey. Ninguno entendía la razón pero como se lo pedía alguien que se había convertido en un miembro más de la manada, se pusieron a pensar entre todos.
Y, ¿qué planearon?
A la mañana siguiente, con tierra mojada disfrazaron de tigres a Leonina y Leoncio, que así se llamaba el apuesto león que habían adoptado los tigres. Les pintaron rayas y les escondieron la melena. De esa forma podían acercarse al Rey León y sobre todo a la Madrastra sin que ella sospechase nada.
Cuando llegaron a las cercanías del castillo donde vivía la Princesa Leonina, vieron que todos los animales de la selva estaban allí reunidos para intentar consolar al Rey León, que estaba muy triste porque se ese día se cumplía un año desde que él creía que su hija se había ahogado. Ella, disfrazada de tigre, junto a sus nuevos amigos, se hicieron paso entre los animales y pidieron ver al Rey en nombre de la manada de los tigres. Cuando los soldados dejaron que se acercasen al Rey y a la Madrastra, Leonina gritó: “Papá no soy un tigre, soy Leonina, y tengo muchas cosas que contarte”. El Rey, sorprendido, corrió a abrazar a su hija de la alegría, mientras que la Madrastra se quedaba de piedra sin saber qué hacer. De pronto, hizo ademán de escaparse de la sala, pero Leoncio se quitó su disfraz y le dijo: “Hoy todo el mundo va a saber quién eres y todas tus maldades”.
El Rey León y el resto de los animales de la selva, muy atentos, escucharon palabra por palabra todo lo que había sufrido Leonina y Leoncio.  Y, por supuesto, el monarca decidió liberar a los padres del apuesto león y meter en la cárcel de los leones a la Madrastra por ser tan mala.
Pero al Rey León aún le faltaba recibir una sorpresa más: ¡su hija Leonina le pidió casarse con Leoncio¡ Muy contento, El Rey León aceptó y todos vivieron felices y comieron perdices por años y años. Y colorín colorado este cuento se ha acabado y un cohete (chiiiispuuuum y gesto manos) ha explotado.

 


ACTIVIDAD 6. Borrador 1


“Artículo de la Asignatura de Literatura Infantil”
No sé si voy a ser capaz de reflejar el aprendizaje real que he tenido en la Asignatura de Literatura Infantil por lo amplio y diverso que ha sido.
En el “Tema 1. Libros de autor. Análisis y selección” destacaría que en la teoría se aprende a saber claramente lo que es un texto literario frente a otro tipo de creaciones paraliterarias que hay en el mercado. La profesora Irune Labajo destaca que “para que un texto sea considerado literario, ha de cumplir con las siguientes características:
- Su primer objetivo ha de ser artístico.
- La función lingüística predominante será la poética y se manifestará en el carácter simbólico del lenguaje, el uso especial de las estructuras lingüísticas y la utilización de tropos y figuras literarias.
- Debe pertenecer a uno de los géneros literarios: narrativa, poesía y texto teatral.
- Ha de ser un texto de ficción aun cuando está inspirado en hechos reales.”
Teniendo claro esta diferenciación, ya es posible analizar toda la literatura y paraliteratura que se ha creado a lo largo de la historia y cómo ha permanecido y/o evolucionado hasta nuestro días.
Asimismo también es posible analizar algo que para mí es fundamental en un profesor de Educación Infantil y es en qué se debe fijar en un texto para poder seleccionar un libro para sus alumnos. Porque como recoge la profesora en sus apuntes “ofrecer un libro para su lectura ha de ser un regalo. Y un regalo, un buen regalo, debe estar seleccionado y elegido concienzudamente para el receptor o para los receptores”.    
De esa forma en la Actividad 1 siguiendo las indicaciones de la parte teórica de la Asignatura he sido capaz de analizar las distintas partes de un texto literario, en concreto del libro “¿A qué sabe la luna? de Leo Lionni. Ese proceso, además sirve para valorar para qué edad es más conveniente cada texto en función del momento evolutivo en el que se encuentre el pequeño/a.
Pero además para colgar esta esta primera actividad hemos tenido que crear un blog, una de las cosas por las que califico mi aprendizaje como amplio y diverso, ya que nunca había hecho uno y he aprendido a iniciarme en la maquetación de un blog. Y digo iniciarme, porque me hubiera gustado tener más tiempo para intentar que visualmente hubiera quedado mejor.
En el “Tema 2. Textos folclóricos. Selección y adaptación” como muy bien resumen la introducción teórica hemos conocido “los diferentes tipos de textos folclóricos, sus semejanzas y diferencias y sus peculiaridades. (…) Cuáles son sus usos posibles en Educación infantil y cómo realizar correctas adaptaciones para el aula.”
Y qué mejor forma de aprender a adaptar cuentos folclóricos que practicar. Así que en la Actividad 2, se planteaba hacer nuestra propia adaptación de un cuento ya adaptado, valga la redundancia, por la profesora Irune Labajo. De forma que convertí el cuento de “La princesa y los 7 bandoleros” en “La Princesa Leonina y la manada de tigres”.
Un trabajo que no sólo me ha servido para aprender algo que se practica en un aula como es la adaptación de textos, sino que también destacaría que he salido de dudas sobre un tema que me preocupaba antes de empezar la Asignatura. Y es cómo narrar a niños/as cuentos que introducen temas que a priori parecen complicados de entender o incluso podría pensarse que poco convenientes, talos como la muerte, el miedo a los monstruos, etc.
En ese sentido, me resolvió las dudas el artículo de Luisa Mora “Sugerencias para padres sobre los niños pequeños y los libros” (IMAGINARIA, Nº 24 – 3 de mayo de 2000) cuando explica que “Respecto a los miedos no quisiera obviar un tema que preocupa a los padres cuando relatan cuentos populares: qué hacer con los episodios de aparente dureza, como aquél en que la abuelita y la propia Caperucita son devoradas por un lobo. Sin embargo, Bruno Bettelheim, un prestigioso defensor del cuento, escribió en el Psicoanálisis de los cuentos de hadas (Grijalbo): "Es posible que una historia en concreto provoque cierta ansiedad en algunos niños, pero una vez que están familiarizados con determinados cuentos maravillosos, los aspectos terroríficos parecen desaparecer para dar paso a aspectos reconfortantes. El malestar que provoca la ansiedad se convierte entonces en el gran placer de lo que uno enfrenta y domina con éxito". Si negamos al niño la imagen del lobo o la bruja, le privamos del sentido que tiene la victoria final.”
El “Tema 3. La hora del cuento”  enseña las distintas formas de transmisión literaria. Pero para mí lo más importante que se aprende en este tema es que el maestro tiene que ser muy consciente de la responsabilidad que esto implica para el futuro tanto personal como académico de sus alumnos/as, ya que “el niño prelector se encuentra en un momento de descubrimiento, de investigación, de ansia por aprender, por conocer. Los niños sienten la novedad de todo cuanto les rodea, imitan las palabras, los movimientos, las acciones de los adultos: quieren hacer lo mismo que ellos. Es un momento ideal para el aprendizaje, no encontraremos mejor materia prima con la que trabajar. Sólo hace falta que el niño se sienta libre para imitar y descubrir, que no se canse, que no se vea en la obligación de...
Los niños adoran los cuentos. La hora del cuento es, para ellos una hora mágica y los libros que los mayores tienen en sus manos y les enseñan, un misterio. Las letras les atraen, desean apropiárselas, descifrarlas. Cuando un adulto lee un libro, es como un mago que conociera un código secreto que le permite adentrarse en un mundo desconocido lleno de personajes y de historias. Los niños desean conocer también ese código secreto para acceder a los mundos maravillosos que se esconden detrás de las letras. Ellos mismos "leen" siguiendo con el dedo las líneas y recitando el cuento con su memoria. Así empieza el deseo lector. Las palabras, para el niño, están vivas porque nombran la realidad, porque da nombre a objetos y sentimientos; a través de ellas se establecen analogías, se realizan deducciones, se extiende, se precisa, se restringe, se corrige el significado. Es fundamental que el niño escuche y entienda los cuentos que se les leen y que comparta con otros niños esa sensación de emoción, expectación, silencio y comprensión. El niño que escucha, lee la significación de la narración en la entonación, en el ritmo, en el gesto, en los movimientos corporales... Aprender a escuchar, a leer signos que comunican, ayuda al niño en la posterior comprensión de la palabra escrita.”
De forma que en las manos de los adultos que rodean a esos niños/as está que ese afán por conocer la palabra escrita crezca. De ahí la importancia que le doy a la Actividad 3 puesto que en ella hemos planteado para nuestros/as compañeros/as de clase una hora del cuento. Destacaría además que me pareció muy interesante la dinámica de la clase, porque normalmente cuando hay que exponer algo en una aula se hace para toda la clase y no había vivido nunca esta modalidad de hacerlo en grupo, que me parece que lo mejor que tiene es que recibes una opinión de tus compañeros/as más directa y creo también más sincera. Ya que, al no hacerse en alto delante de toda la clase, me parece que es más sincera y constructiva.
El “Tema 4. Creación literaria con y para los niños de Infantil” me ha abierto los ojos sobre la posibilidad que existe de que el propio maestro/a sea capaz de crear textos literarios porque tal y como recoge la parte teórica de la Asignatura “cuando un/a maestro/a, además, tiene interés por conseguir que en la biblioteca de aula haya libros que respondan a los intereses de sus alumnos, a los contenidos curriculares de cada una de las unidades didácticas o proyectos que se trabajarán durante el curso, y a las necesidades emocionales de los niños en situaciones generales o particulares, debe usar su imaginación y su creatividad.
Crear textos para niños, no es complicado. Hay que tener en cuenta, fundamentalmente, que el argumento sea cercano a los niños y responda a sus intereses y necesidades; que la estructura sea sencilla, lineal y reiterativa; que los personajes permitan la identificación del niño además de aportar cierto elemento mágico o exótico; que existan enseñanzas evidentes en el terreno de los conceptos, los procedimientos o las actitudes; y por último, que el lenguaje sea adecuado a la edad, es decir: vocabulario ajustado, frases cortas, organización morfosintáctica correcta y párrafos breves. Si además ilustramos el libro, intentaremos que la imagen predomine sobre el texto, que refleje la historia con una secuenciación correcta y completa y que no sea estereotipada.” A lo que habría que sumar el conocimiento de “unos cuantos aspectos estilísticos” que se recogen en este tema.
De esa forma, como hemos puesto en práctica en la Actividad 4, he podido comprobar de primera mano que efectivamente soy capaz de hacer un texto para los niños/as, aunque al empezar esta Asignatura jamás lo hubiera creído. Hasta el punto que, aunque parezca un poco absurdo, debo reconocer que si hubiera aprendido lo que sé ahora me hubiera evitado algún que otro quebradero de cabeza en otra Asignatura. Puesto que en más de una ocasión he tardado bastante tiempo en encontrar una poesía o libro que respondiese a un tema concreto de una Unidad Didáctica y por ejemplo usando estrategias como la recreación de poemas de una forma asequible puedes adaptar un poema al tema que necesites.
Pero además, en esta cuarta actividad no sólo me ha sorprendido darme cuenta que es posible que una maestra cree sus propios textos para una biblioteca de aula, sino que he comprobado en primera persona que los propios niños/as disfrutan haciéndolo ellos mismos. Que mejor muestra de ello, que tras “el cuento de Héctor” mi hijo de 4 años ya ha creado otros dos libros más.
Finalmente el “Tema 5. Biblioteca de aula y animación a la lectura”, como resume la profesora Irune Labajo en la introducción de la materia, analiza “la necesidad de poseer un rincón de lectura o una biblioteca de aula” y “sus posibilidades didácticas”. Una base teórica que ayuda a plantear una Biblioteca de aula en la Actividad 5. Un trabajo muy laborioso en el que he aprendido que no sólo hay que fijarse en los ejemplares con los que se haría una Biblioteca de aula, sino que todos los detalles (cojines, estanterías…) cuentan y son importantes.
Pero éstos no son todos los conocimientos que me ha aportado esta Asignatura. He aprendido también mucho comentando los blogs de otras compañeras porque ves como ellas han salvado las dificultades. Aunque también debo decir que me parece muy difícil como alumna comentar el trabajo de una compañera por la responsabilidad añadida que eso implica de cara a su calificación. Con lo cual, aprovecho para pedir disculpas si he hecho algún comentario que le haya podido molestar a alguien. Y me parece también que es destacable el hecho de que la profesora Irune Labajo comente las ideas necesarias para mejorar las actividades de sus alumnos/as, puesto que así sabes lo que has hecho mejor y peor y aprendes a mejorarlo en un futuro.
Para ello también, he encontrado múltiples enlaces interesantes trabajando la Asignatura. Por ejemplo:
Imaginaria es una revista online sobre literatura infantil y juvenil, de aparición quincenal. Está dirigida a docentes, padres, bibliotecarios, escritores, ilustradores, especialistas, y a toda persona relacionada con los niños y la lectura. Originada en Buenos Aires, Argentina, se publica desde junio de 1999. Y entre otros reconocimientos en el 2006 recibió el Premio Platero de la OEPLI (Organización Española para el Libro Infantil) y el Consejo General del Libro Infantil y Juvenil de España.
Se trata de la página elaboradora por los profesores del centro CEIP Villar Palasí de Valencia para los padres y alumnos/as, que como ellos mismo explican “es un sitio de encuentro para el aprendizaje de la expresión oral, el trabajo creativo, la lectura, la escritura, la producción de materiales propios, el intercambio de ideas y propuestas metodológicas”.
Este es uno de los ejemplos de blog realizado por una profesora en activo, en concreto por Isabel Bermejo, Filóloga, Experta Universitaria en Animación a la Lectura, Cuentacuentos y Maestra en el Colegio Pilar Izquierdo de Híjar (Las Gabias) Granada. En él se pueden encontrar, entre otras cosas, muchas actividades para realizar con los niños/as y textos de todos los tipos.
Múltiples enlaces que te permiten estar en continuó aprendizaje para cuando, si es posible, lleguemos a ser maestras/as de E.I. Algo fundamental, porque, tal y como concluye Anabel Saíz Ripoll en su artículo “Modelos de Infancia”, “la literatura infantil, pues, refleja el mundo; pero también lo modela.”

martes, 1 de julio de 2014

ACTIVIDAD 5. Borrador 1


“Creación de una Biblioteca de aula”
Antes de ponernos manos a la obra para crear un “Rincón de las Letras” en un aula de Segundo Ciclo de Educación Infantil, en concreto para niños de 4-5 años, queremos empezar por decir que como impulso teórico vamos a tener presente lo que escribe Irene Vasco en su artículo “Leer sin saber leer” (CUATROGATOS, Nº 3 julio – septiembre 2000). “Tratar de formar pequeños lectores, mejor dicho ratoncitos de biblioteca, sin involucrarse de manera afectiva, no funciona. Sin unos brazos que acaricien, sin unas nanas que adormezcan, sin unas palabras mágicas que curen, poco o nada se logra. Entregar libros, así nada más, sin ton ni son, a los niños más chiquitos, suele ocasionar únicamente destrucción, conflicto y alejamiento de los libros. 
Sólo lo que se ama se cuida y se conserva, dice un poeta africano. Y esto se hace evidente en la biblioteca cuando llegan los niños por primera vez. Si sus universos no han sido nutridos con libros y con afecto, los estantes serán desocupados de inmediato, y los libros servirán para cualquier cosa menos para “leer”. Serán pisoteados, mordidos, mutilados... Los adultos gritarán, los niños llorarán y la biblioteca se convertirá en el lugar menos apetecido por niños y adultos.
Si, por el contrario, los niños han aprendido que los libros se leen rodeados por brazos afectuosos, en medio de un ambiente cálido y reservado para un momento de comunicación especial, la biblioteca será el lugar más visitado y mejor cuidado.”
Situación en el aula (plano):

Biblioteca.png

Diseño:
Como se puede ver en el plano hemos pensado localizar El Rincón de las Letras en un sitio amplio del aula, bien iluminado (con dos ventanas) y con un mobiliario donde los niños/as pueden estar en una mesa o tumbados o sentados en cojines y/o una alfombra. Con el objetivo de que se sientan lo más cómodos posible. Ya que como dice la profesora Irune Labajo “una biblioteca para los más pequeños debe permitir múltiples y muy distintas actividades: mirar cuentos e imágenes, escuchar narraciones, escuchar cuentos, ver obras de teatro, representar títeres, dibujar, ver cuentos y tebeos con los padres, hermanos o abuelos, jugar a juegos de mesa, mirar libros y tebeos con amigos, tumbarse tranquilo a mirar cuentos, buscar libros y llevarlos a casa, conversar con los amigos sobre los descubrimientos realizados. El ambiente se convierte así en fuente de riqueza.”
Además de la mesa, las sillas, la alfombra y los cojines, nuestro Rincón de las Letras estará planificado para que cuente con tres estanterías a la altura de los niños/as, que permitan que los libros estén colocados mostrando las portadas y divididos en tres tipos: una estantería general, otra con las colecciones de “los libros viajeros” y otra donde los pequeños/as puedan traer y poner los libros creados por ellos y/o traídos de casa.
También habrá un baúl enorme que en principio lo hemos llamado el “Baúl mágico de los títeres” porque la idea es que de ese baúl la profesora (o quién vaya a leerles o contarles un cuento) vaya sacando los libros, los títeres, los disfraces o lo que necesite para introducir o apoyar su narración.
Además, como veremos más adelante, este Rincón de la Letras estará decorado y cuidado por todos, y en el caso de la estantería de los libros viajeros contará con una pizarra magnética para indicar qué niño/a se ha llevado a casa cada libro (como ya explicaremos más adelante en el apartado de organización y gestión).
Contenido/fondos (justificado):
A la hora de elegir los fondos de una Biblioteca de aula, hay que tener en cuenta su momento evolutivo, como escribe Irune Labajo, “porque del estadio en el que el niño se encuentre dependerán sus intereses y posibilidades en relación con el libro y la lectura”. En concreto para niños/as de 4-5 años, explica dicha profesora:
- “De los cuatro a los siete (sub período intuitivo), el niño va desarrollando su capacidad de representación. Gusta del dibujo, el juego simbólico, la dramatización. Es el momento de trabajar la lectura de la imagen, descubrir las figuras dominantes, los colores, localizar los objetos, e ir descubriendo las conexiones entre los dibujos y entre éstos y el texto que los acompañan. En cuanto a los gustos literarios, son muy amplios y evolucionan.”
- “Sobre los cuatro años llega un momento de fantasía desbordante, gusta lo mágico y fantástico, los cuentos de hadas y los cuentos maravillosos, los personajes fantásticos. Los cuentos de animales también les gustan, así como los libros que cultivan los sentidos: libros de imágenes, texturas, etc.”
Luisa Mora en su artículo “Sugerencias para padres sobre los niños pequeños y los libros” (IMAGINARIA, Nº 24 – 3 de mayo de 2000) propone los siguientes “libros para los niños de 3 a 5 años”: “Entre los libros más divertidos destacan los de Tony Ross, como Quiero un gato, y los de Babette Cole, como El príncipe listillo (todos en Destino). Y, por supuesto, los de temas escatológicos, con el placer añadido de leer sobre algo prohibido como las cacas, en Cuánto cuenta un elefante, de Helme Heine (Altea) o El topo que quería saber quién se había hecho aquéllo en su cabeza, de Werner Holzwarth (Altea) (Nota de Imaginaria: Actualmente agotado, el Centro Editor de América Latina, había publicado este libro con el título Del Topito Birolo y de todo lo que pudo haberle caído en la cabeza). También les interesan los libros de argumentos sencillos protagonizados por animales con el mismo comportamiento que un niño, como Osito (Alfaguara), ilustrado por Maurice Sendak, o Carlos el tímido, de Rosemary Wells (Austral Infantil), y La familia ratón se va a dormir, de Kazuo Iwamura (Corimbo). Son personajes que se comportan como espejos del lector, quien percibe sentimientos y miedos igual que los suyos y, en este sentido valga otro ejemplo, Un chico valiente como yo, de Hans Wilhelm, (Juventud), uno de los muchos títulos para vencer lo que nos asusta (ya sean monstruos, pesadillas o la oscuridad nocturna)”.
Junto a éstos, el 50% se completaría con otros libros literarios que no deben faltar en una Biblioteca de aula. Entre otros muchos, nos referimos a:
- ¿A qué sabe la luna?, de Michael Grejneic.
- Adivina cuánto te quiero, de Sam McBratney.
- Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak.
- Orejas de Mariposa, de Luisa Aguilar.
- Inés del Revés, de Anita Jeram.
- Te desafío a no bostezar, de Helene Boudreau y Serge Bloch.
- Historias de Ratones, de Arnold Lobel.
- ¡Vaya lío de familia!, de Pascale Francotte.
- ¿No duermes, osito?, de Martin Waddell y Bárbara Firth.
Además para la actividad del “libro viajero” contaríamos con dos colecciones de libros, que supondrían como el 10%, como por ejemplo, con:
- De la Cuna a la Luna de la editorial kalandraka.
- Mi primera sopa de libros de la editorial Anaya.
También tendríamos como un 10% de libros relacionados con las unidades didácticas que se estén dando en clase, por ejemplo:
- Mi Atlas Larousse del cuerpo humano.
- El gran libro de los números: contemos del 1 al 100, de Richard Scarry.
- ¿Dónde están los animalitos?, de Delphine Chedru.
Como hemos adelantado en otro apartado de esta actividad, habrá una estantería en la que los niños/as pondrán los libros que elaboren en el aula y que traigan de casa, que sumará como el 20%.
Habría que hablar al principio de curso con los padres para intentar que esos libros que traigan de casa, como explica la profesora Irune Labajo, tengan las siguientes características:
- Que presenten situaciones y personajes  con los que el niño se identifique, relacionados con el mundo cotidiano del niño.
- Con imágenes que representen la lectura.
- Libros con poco texto que estimulen al niño a crear sus propias historias.
- Libros de fábulas, cuentos de hadas, adivinanzas, trabalenguas, rimas, canciones…
- De adivinanzas, acertijos, trabalenguas y poesía.
- Cuentos clásicos y populares.
- Libros con colorido que reflejan la alegría y vida.
- Libros de encuadernaciones resistentes, cubierta atractiva, tipografía grande o letra que imite la manuscrita.
- Libros que el niño viva intensamente, que le provoquen, risa, emoción y asombro.
- Libros de información que ofrezcan al niño explicaciones adecuadas a su edad y satisfagan su curiosidad sobre los fenómenos naturales y las cosas que lo rodean.
Finalmente la maestra aportará a lo largo del curso más o menos el 10% de la Biblioteca de aula, eligiendo libros literarios, folklóricos o incluso catálogos o periódicos en función de la evolución de los niños/as en la clase o las actividades que se estén realizando.  
Organización y gestión:
El Rincón de las Letras contará con tres estanterías y por tanto tres apartados:
- Por un lado la estantería del “libro viajero”, en la que se colocarán las dos colecciones de libros comentadas en el apartado anterior de esta actividad, en contenido/fondos. Como la idea es que los niños se lleven a casa un libro cada fin de semana de una de las dos colecciones, se colocará una pizarra magnética al lado de esta estantería con una fotito de la portada de cada libro y su número. Y la profesora elaborará otros magnetos, con la foto y el número de cada alumno.
Todos los viernes la profesora junto con un alumno que esa semana será el encargado de la biblioteca irá repartiendo a cada niño/a el libro que le toca y poniendo la foto del niño/a que se lleva el libro junto a su portada.
- Habrá una segunda estantería con los libros de los niños/as, tanto con los que elaboren en el aula, como los que se traigan de casa. La idea será intentar que los niño/as tomen como propia esa estantería y la decoren y coloquen como vayan considerando a lo largo del curso.
- Finalmente en la estantería más grande se situarán el resto de los libros que hemos comentado en el apartado de contenido/fondos.
Los niños/as podrán acceder a todos los libros cada vez que hayan terminado sus tareas, además de cuando se estén realizando en el aula actividades relacionadas con el Rincon de las Letras.
Y cada semana, habrá un encargado del Rincón de las Letras que se encargará de hacer que sus compañeros dejen ordenados los libros, de decorarlo como considere y ayude al maestro/a a repartir el viernes el libro viajero de los fines de semana.
Además, cada mes, se organizará un “taller de reparación de libros” para que entre todos arreglen los desperfectos producidos por el uso, valoren la necesidad de tratarlos bien y lleguen a acuerdos para establecer  normas para su buen uso si fuera necesario.
Dinamización y animación:
Como ya hemos ido adelantando a lo largo esta actividad, hemos pensado en distintas actividades para la dinamización y la animación de nuestra Biblioteca de aula, que a la vez nos han llevado a organizar el espacio y los fondos tal y como ya hemos comentado. Estas actividades serían:
- El libro viajero: cada niño/a se llevará el fin de semana un libro de una de las dos colecciones de libros, “De la Cuna a la Luna” y “Mi primera sopa de libros”. Hemos elegido dos colecciones fundamentalmente para despertar en los niño/as las ganas de terminar una para ver la otra y también como segunda opción de la profesora por si un fin de semana de pronto quiere introducir algún cambio, por ejemplo a modo de premio, viendo que a los niños/as les llame la atención algo de la que no hayan empezado todavía.
Como hemos explicado en la organización y gestión, habrá un encargado del Rincón de las letras cada semana que se encargará de ayudar a la profesora a repartir esos libros e indicar en la pizarra quién se lleva cada libro.
Finalmente, el objetivo es que cada niño/a lea con su familia el libro que se lleva e indique si le ha gustado. Para eso el profesor/a pondrá una ficha en la última página de todos los ejemplares con una tabla donde habrá una casilla para que los pequeños/as escriban su nombre y al lado peguen un emoticono que la profesora repartirá a los padres a principio de curso con una carita que indique si les ha gustado o no.
Eso dará pie a que el lunes, cuando los niños/as lleguen a clase, en la Asamblea se hable de qué libros les han gustado más, cuáles no, por qué, etc.
- El encargado de la biblioteca: en función de su número en clase, cada semana un niño/a será el encargado del Rincón de las letras. Ya no sólo para ayudar a la profesora a repartir los libros viajeros, sino para que intente que sus compañeros dejen los libros colocados cuando los usen y finalmente para que tome las riendas del Rincón de las letras y lo decore como más le guste, con el fin de que al final entre todos consigan hacer de este Rincón algo propio.
- El baúl mágico de los títeres: como adelantamos en apartados anteriores, este baúl será el objeto mágico del que salgan los libros que la profesora vaya añadiendo a la Biblioteca de aula. Muchas veces no sólo llegará el libro, también estaré acompañado de títeres, disfraces para todos, etc. Y no sólo lo usará la profesora, ya que en distintas unidades didácticas, tales como por ejemplo la de la familia se planteará que quien saque un libro nuevo del baúl y lo cuente en clase sea un padre, un abuelo, etc.
- El día de puertas abiertas: finalmente terminamos esta actividad proponiendo algo que nos parece interesante para conseguir el objetivo que nos proponíamos al principio. Recordamos. Según Irene Vasco, “Si, por el contrario, los niños han aprendido que los libros se leen rodeados por brazos afectuosos, en medio de un ambiente cálido y reservado para un momento de comunicación especial, la biblioteca será el lugar más visitado y mejor cuidado.”
Y como no hay nada más afectuoso para un niño/a de 4-5 años que una madre, un padre, un hermano/a, abuelo/a, primo/a, amigo/a… la idea sería abrir el Rincón de las letras a ellos. Consensuar con las familias que una vez a la semana, por ejemplo los viernes, puedan llegar tres cuartos de hora antes a recoger a sus hijos/as y dedicar ese tiempo a estar con ellos en el Rincón de la letras.
Para evitar masificar el aula por cada niño/a habrá una persona para que juntos vean uno o varios libros del Rincón de las letras. E incluso, si alguno se decide, pueda contar al resto un cuento. Dependerá de los familiares o amigos si prefieren estar sólo con su hijo/a viendo el cuento que más les guste o contando un cuento a otros/as compañeros. Lo importante es que el niño/a a los largo de la semana vaya teniendo en la cabeza cuál es el libro que le enseñaría y/o contaría a su mamá o le gustaría que ella le leyese y que efectivamente lo haga.